TIPS PARA UNA REINCORPORACIÓN SANA Y ADAPTATIVA. VERANO 2021

“Disfrutar es comulgar con la vida: si comes, come, si caminas, camina.” Pablo d’Ors

Volvemos de un periodo de desconexión de nuestras rutinas y hábitos y, para muchos empezar de nuevo supone un esfuerzo poco motivante. En ocasiones el trabajo no nos seduce, en otras volver a unos horarios más rígidos, en muchos casos a las prisas, las caravanas o la sensación de que todo sucede fuera de nuestro control.

La situación de pandemia que vivimos repercute en nuestro cansancio psicológico y sentimos que, pese a sentirnos más seguros por las vacunas recibidas, aún se dan factores en todos los ámbitos que invitan a la incertidumbre.

Si bien la realidad es la que es, también sabemos que nosotros poseemos una capacidad de adaptación grande, y, por tanto, es importante seguir trabajando nuestras fortalezas y sobretodo nuestra confianza.

En un mundo donde todo fluye con suma rapidez es muy necesario intentar ir poco a poco, darnos un respiro y un tiempo para ir adaptándonos y dejando espacios para sentir (aunque sea en nuestra imaginación) el hormigueo de las olas, los sonidos del campo o las sensaciones placenteras que acabamos de vivir al lado de nuestra familia o de nuestros amigos.

La vida fluye en las diferentes estaciones del año y cada una nos conecta con el cambio, con la variedad, con el conjunto diferencial de matices que las conforman.

Terminar el verano nos abre las puertas al otoño con nuevos retos, quizás nuevos proyectos y sobretodo, con la seguridad que la vida nos da la oportunidad de saborearla en todos sus matices. Depende de nosotros, de nuestra actitud, de los pensamientos que pueblan nuestra mente, de las emociones que nos embargan, que veamos la realidad de un color o de otro.

Así que vale la pena que empecemos cuidándonos, no malgastando la energía recargada y con objetivos de mejora en algún ámbito: quizás comer más sano, o hacer algo más de ejercicio, o dedicando un espacio de calidad y cantidad para nuestros hijos, …

A modo de resumen os dejo una pequeña ruta para que la adaptéis a vuestras necesidades o costumbres.

  1. Empieza despacio y dedica unos días a adaptarte a las nuevas rutinas. Conserva algún espacio para conectar con las sensaciones de tus vacaciones: quizás un paseo, quedar un rato para tomar algo, un juego con tus hijos…
  2. Procura focalizarte en tus tareas una detrás de otra sin pretender conectar de golpe con tu ritmo habitual.
  3. Introduce algún pequeño cambio o nuevo objetivo, que te motive para modificar tus rutinas habituales: un nuevo hobby, un nuevo deporte, un nuevo proyecto…
  4. Intenta conectarte a tu día a día y no pretender acelerar el ritmo normal de la vida. Aceptar el lugar y las circunstancias que vives te predispone a un estado mental más positivo.
  5. comedido con tus palabras, con las que te dices a ti mismo como a los otros. Las quejas continuas generan malestar y un estado de ánimo negativo.
  6. Cuida tus horarios y ves incorporando tus hábitos de forma gradual.
  7. No abuses de los medios digitales. Necesitas descanso para adaptarte de una forma más funcional.
  8. agradecido de haber podido disfrutar de un periodo de descanso.
  9. Focalízate en los aspectos que te ayuden a sentirte más seguro y confiado. Lo que haces bien, lo que te gusta,…
  10. Potencia tu autocuidado y tu autoconocimiento. Quizás empieces a meditar, a hablar con más calma, a no apurar los horarios en la oficina, …

 

Cristina

Psicóloga

Desde Bonamind pensamos que todo es posible con conexión, emoción y motivación.

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